¿Qué es el tamizado industrial y por qué es clave en la calidad del producto final?
Un control crítico para seguridad, rendimiento y consistencia
En el procesamiento de sólidos, el tamizado industrial es la operación unitaria que clasifica y depura partículas mediante mallas con aberturas definidas. Su objetivo es doble:
-
Garantizar una distribución granulométrica dentro de especificaciones (D10–D90, tamaño medio, uniformidad), y
-
Eliminar cuerpos extraños (fibras, films, grumos, metales finos si se integra con imanes/cribas específicas) que comprometerían seguridad, rendimiento y percepción de calidad.
En PRO3S integramos el tamizado como PCC/CP dentro de APPCC cuando aplica (alimentación humana/animal) y como punto de calidad en química, detergencia, biocidas, fertilizantes, construcción, plásticos o textil. Seleccionamos la tecnología en función del comportamiento del producto (fluidez, abrasividad, higroscopicidad, tendencia a apelmazar): tamices vibratorios para altos caudales y granulometrías medias, centrífugos para polvos finos con riesgo de colmatación, o cribas de precisión para cortes estrechos. Ajustamos amplitud, frecuencia, inclinación, tiempo de residencia y malla (µm) para asegurar repetibilidad lote a lote.
Beneficios directos del tamizado industrial
-
Calidad y consistencia: lotes homogéneos que mejoran la dispersión/mezcla, el flowability y el comportamiento en envasado (menos segregación, menos atascos).
-
Seguridad y compliance: reducción de contaminación física y cumplimiento de especificaciones de cliente y normativa (FSSC 22000, GMP+, ISO 9001/14001).
-
Eficiencia operativa: menos paradas por obstrucciones, menor scrap/merma y mayor OEE en líneas posteriores (mezclado, granulación, envasado).
-
Mejor experiencia de uso: en detergencia, biocidas o aditivos, una granulometría controlada mejora solubilidad, dosificación y rendimiento funcional.
Cómo lo hacemos en PRO3S
-
Ingeniería de corte: definición de target de malla (por ejemplo 500 µm) y perfil de distribución requerido por el cliente.
-
Validación del equipo: verificación de malla, tensado, limpieza validada (evitar contaminación cruzada), ATP/visuales cuando aplica.
-
Control en proceso y fin de línea: tamizado + muestreo (planes AQL), análisis granulométrico (tamizado en seco/húmedo o difracción láser según producto), registros de trazabilidad.
-
ATEX y seguridad: evaluación de polvo combustible, puesta a tierra, captación de polvo, housekeeping y segregación de áreas.
-
Escalabilidad: desde lotes piloto hasta series continuas, con formatos finales saco, big bag, bidón u otros.
Si necesitas reducir variabilidad, cumplir specs o elevar el rendimiento de tus sólidos, nuestro equipo puede auditar tu fórmula y proceso y proponer el cut-size y la configuración de tamizado más eficiente para tu caso.
¿Hablamos de tu producto? Diseñamos una prueba de viabilidad y te devolvemos datos objetivos (curvas, % retenido/pasante, tiempos de ciclo).
